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Cine Groucho

 

      Dentro de los próximos estrenos cinematográficos, el Cine Groucho hará los siguientes:  

 

 

 

 

  El orden divino
                
         Imagen de muestra       
              
   
  Petra Biondina Volpe       
  Suiza (2017)
  96 minutos
  Doblada al castellano                                      
 Marie Leuenberger, Maximilian Simonischek  
   

Fecha de estreno (22 de junio)

   
   
   

 

 

 

 

       Casi 40
                 
              Imagen de muestra       
              
   
  David Trueba    
  España (2017)
  87 minutos
  Castellano                                          
 Lucía Jiménez, Fernando Ramallo  
   

Fecha de estreno (29 de junio)

   
   
   

 

 

 

NUEVO DOCUMENTAL EN GROUCHO

             El Cine Groucho va a acoger el próximo 5 de julio en sesión de 22:30 una propuesta de carácter social, "La cifra negra", documental que nos habla de la violencia institucional. Sesión única con precio de 4€ / butaca. Película dirigida por Ales Payá en 2018.

            Sinopsis: ¿En qué condiciones se tortura en España? ¿Por qué cuesta tanto denunciarlo? ¿Qué consecuencias tiene para las víctimas y para quienes vulneran la ley? Víctimas, abogados, jueces, policías, académicos, defensores de los derechos humanos y otras personas implicadas analizan sus causas y apuntan posibles vías de superación de un asunto que pone en entredicho nuestro Estado de derecho.

 

 Imagen de muestra

 

 

 

  CAMPAÑA BONO CULTURA 2018

 

     Desde hoy viernes día 11 de mayo, está disponible en veintinueve comercios e iniciativas culturales de Santander la cuarta edición de la campaña “bono cultura” promovida por la PECCA (Plataforma de Empresas Culturales de Cantabria) y el Ayuntamiento de Santander. Los cines Groucho están adheridos a esta iniciativa.

     La Fundación Santander Creativa, con el objetivo de favorecer el acceso a la cultura, organiza la iniciativa “Bono cultura Santander”, consistente en la subvención de compras de productos y servicios culturales en negocios de la ciudad. Se premia a los consumidores de productos culturales (música, librerías, teatros, cine y empresas de formación) con cinco euros por bono, haciéndose cargo la Fundación de la diferencia entre el coste del bono en Liberbank (10 euros) y el consumo en los comercios (15 euros por bono).

     La cantidad de bonos a la venta se ha ampliado a 8.000 este año. Se distribuyen en dos períodos (5.000 desde ahora hasta fin de septiembre y 3.000 desde octubre hasta fin de año). El máximo será de cuatro bonos por tarjeta, también ampliado del año anterior al igual que el plazo de canje de los bonos que será hasta fin de año. Se da la circunstancia de que una tarjeta puede adquirir ocho bonos (cuatro de mayo a septiembre y otros cuatro de octubre a diciembre).

      En los cines Groucho, el bono será canjeable por tres entradas a las salas entre lunes y jueves (no festivos) durante toda la promoción.

 

  Imagen de muestra     Imagen de muestra

  

 

 

EL Diario Montañés, de fecha 28 de marzo de 2018, ha publicado un artículo del Cine Groucho (José Pinar).

LA PERVERSA FILMOTECA DE CANTABRIA

Escribo de nuevo un pequeño artículo referente al discurrir de la “Filmoteca de Cantabria” tras la llegada a la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del nuevo equipo socialista. Es una situación cansina, porque se trata de la enésima vez que desde el cine Groucho se denuncia la sarta de irregularidades que afectan a esta actividad, que nuevamente se espera resuelvan estos cargos públicos. Por variar de enfoque, lo titulo con la palabra que mejor define al cine Bonifaz en los últimos años, perversión. Y tiene la definición, tres acepciones:

La primera es el propio nombre de “Filmoteca de Cantabria” dado a un cine, el Bonifaz, que se recuperó con esa pretensión, el de ser sede de una filmoteca autonómica. Tras más de quince años desde entonces, ningún paso se ha dado para adscribir a este cine en el registro de filmotecas existente en España y sigue ejerciendo como un cine comercial más, registrado como tal en el mismo registro de empresas cinematográficas que Groucho, UCC o Cinesa. Esta es la primera perversión, la de poner el nombre de Filmoteca a un cine que no lo es. Como he insistido en otras ocasiones, vamos a ser la última de las diecisiete comunidades autónomas en desarrollar este servicio público.

Y gracias a que Groucho, entre otros muchos agentes, lleva pidiendo sin descanso estos  años más contenidos culturales en Bonifaz, gracias a su insistencia como digo, se han ido poniendo en marcha algunos contenidos propios de una filmoteca como algún curso, actividades para la enseñanza, el cine club de los sábados o la film comission entre otros.

La segunda se observa en su contenido. El 50% de su programación son películas de estreno comerciales. Los ciclos llamados “estrenos” y “segunda oportunidad” que no deben por ley programarse en un cine público. Pero no sólo su programador se salta esta legislación todas las semanas del año a través del entramado de la “Sociedad Regional de Educación, cultura y deporte”, sino que se alardea de ello en todo lugar, sacando pecho con las cifras de asistentes a ver “La librería”, “Barry Seal”, “perfectos desconocidos”, “Wonder” o cualquiera de los muchos títulos comerciales exhibidos allí constantemente.

Y no me vengan con que se ofertan también ciclos de clásicos u otras propuestas de vanguardia. Yo soy habitual del establecimiento y, para ver a Melville, Fraser, Bresson o Fisher los  últimos meses o, ahora a Bergman, hay que haber hecho virguerías con los horarios y las semanas. Además de ello, lo triste de una sala con el nombre de Filmoteca que está desierta en estas propuestas de cine clásico. Con su oferta de programación han llevado al público a consumos muy comercialones, de estrenos recientes, que más parece un cine del extrarradio con sus afiches de estreno en vez de hacer el trabajo con los ciclos, que sería lo propio de una institución cultural seria.

  El público de los clásicos ha huido, ya nadie va allí a verlos desde hace varias temporadas. La programación de la Universidad de Cantabria, los ciclos del Ateneo o las propuestas del Centro Botín, tienen el favor del público pero allí, sólo va a ver la película de estreno comercial, lugar al que ha llevado su “programador” el espacio de Bonifaz. Perverso.

               Sobre este asunto de la programación se estudió poner una denuncia a través de FECE (Federación de cines de España) pero la Comisión de los Mercados y Defensa de la Competencia (CNMC) contestó que se reorientara dicha denuncia por competencia desleal a la justicia ordinaria. Veremos.

La tercera es la referente a su programador. Rara es la vez que la programación está correcta, el programa en papel se retrasa una semana cada vez que hay nueva programación y nunca se sabe por qué. El personal nunca sabe nada, por qué hay cambios en la programación tan a menudo, por qué no hay programa en papel allí o por qué se retrasa una sesión debido al error en su programación (debiera comenzar una sesión antes de finalizar la anterior). Este asunto no es ninguna anécdota, a mí me ha ocurrido decenas de veces. Nunca hay respuesta. Es perverso porque allí debiera darse una y si hay un responsable señalarle.

Con esta dedicación, los medios se refieren al cargo de director. Evidentemente el señor Bolado no es director de nada, no tiene ningún cargo que se le conozca y por eso, las explicaciones nunca pasan por él, ni siquiera una rueda de prensa con su presencia se puede disponer ya que como no tiene el cargo. Es un cargo invisible el suyo. Quince años sin informar a los ciudadanos, quince.

Pero lo más grave de esto es que si el cargo existiese, el de Director de filmoteca queremos decir, él no podría ocuparlo ya que es funcionario (los funcionarios tienen prohibido ocupar por ley dos cargos públicos). Por eso es más vergonzosa la situación porque, aún haciéndose la labor de programar por su parte, no debiera encargárselo una administración pública por ética. Aquí, la presión de Ciudadanos, Podemos y los equipos del señor Zuloaga debieran tener algo que decir para solucionar esta situación impresentable en la administración cántabra. También el Sr. Revilla,  al que esta vergonzante situación debiera él mismo cambiarla, con toda la ley de trasparencia en marcha y que no acaba de llegar.

Por estos tres motivos, su inapropiado nombre, su mayoritario contenido comercial y el personal señalado que lo programa sin responsabilidad alguna, es perverso llamar Filmoteca de Cantabria al cine Bonifaz. Desde Groucho repetimos la denuncia de la situación para que el nuevo equipo socialista de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria encabezado por el Consejero Sr. Fernández Mañanes y con la Directora General de Cultura Eva Ranea, tome cartas en el asunto y cambie la misma, nombre un director por concurso público, reoriente los contenidos a la legalidad y adscriba la institución donde siempre debió estar, en el registro oficial de filmotecas de España.

José Pinar.

Cine Groucho. Santander